sábado 20 de noviembre de 2010

Té de naranja

Murmullos de sol: despertador perfecto. El bañito de afuera y las jícaras de agua, una a una, terminan de extraerme del letargo y borran de mi memoria el recuerdo distante de mi último sueño. Los niños aún duermen. Riego las plantas; parecen más perfectas por la mañana, el color de sus flores tan vivos me envuelve, me arrebata una ligera sonrisa. Para el desayuno hay solo frijoles pero mis niños los comen despreocupados; huyen a jugar a las escondidas. Creo que en mi sueño corrí por el huerto de naranjos de Don Regino, quizá para recoger hojas para el té y sentarme a tomar el fresco. Murmullos de sol: despertador. Mi cabello sucio y alborotado recorre mi cara. Me cuesta abrir los ojos. Sigo encerrada en algún cuartel. Por favor que acabe la revolución.

1 comentarios:

  1. muy bueno, no me explico cual fue la inspiración de donde salió. Sin embargo, solo pienso en lo que pueda significar y me hace sentir que has mejorado. Felicitaciones Zanorio.

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